teatro

editor junio 13, 2018

“Chaika es el intento heroico y decadente de una vieja actriz por actuar sola en La Gaviota de Chéjov”, comienzan Tita Iacobelli y Natacha Belova.
En esta creación las directoras toman la trama de La Gaviota y la ponen en la memoria deteriorada de Chaika, una actriz vieja que se despide del Teatro con esta obra. Ella debe interpretar a Arcadina, la famosa artista que aprovecha su éxito, que goza la vida, pero que al mismo tiempo -y al igual que ella- se acerca al final de su carrera. “Yo tengo una regla: nunca hablar de ni vejez, ni de muerte”, dice En todos los discursos de Arcadina sobre cómo se debe avanzar en la vida, en sus peleas con su hijo, su amante y sus conflictos personales; aparece una mujer desesperada de perderlo todo; perder su lugar, su poder, su teatro.